Hewlett-Packard 9100A

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La Hewlett-Packard 9100A (HP 9100A) es una calculadora (o computadora) programable temprana, que surgió en 1968.

Fue la primera calculadora de Hewlett-Packard (HP). Era una calculadora de escritorio que costaba $4900,00  USD.  Además de las cuatro operaciones básicas de las calculadoras electrónicas de otras compañías, la HP 9100 tenía funciones trigonométricas, hiperbólicas, logaritmos, exponenciación y raíz cuadrada, entre otras, y también era programable. Su memoria era de 2208 bits, que se repartían entre memoria de almacenamiento de programas y de registros para almacenamiento de números. Tenía 16 registros y hasta 196 pasos de programación.

La HP 9100 usaba la notación polaca inversa para la realización de los cálculos. A diferencia de las calculadores HP más modernas, que tenían una “pila” para 4 números, la HP 9100 tenía una pila de 3 números, que eran mostrados en su pantalla de CRT. El funcionamiento de esta pila fue algo diferente al de las calculadoras posteriores. La HP 9100 almacenaba la información en tarjetas magnéticas y opcionalmente se le podía instalar una impresora y un plotter.

En 1969, fue introducida la HP 9100B, que mejoraba al modelo anterior en algunas características, duplicaba la memoria para registros y programas del modelo anterior, y añadió cinco niveles de subrutinas.

Características HP-9100A

  • Memoria de núcleo magnético permanente para hasta 196 líneas de programación y 6 variables (a..f)
  • Tres niveles de stack
  • Usaba notación polaca inversa (RPN)
  • Funciones complejas, trigonométricas e hiperbólicas
  • Rango numérico desde 10-98 a 1099
  • Pantalla para la representación de tres líneas (registros x, y, z)
  • Lector/escritor de tarjetas integrado para guardar los programas
  • Estructuras de control (bifurcación, flags, instrucción GOTO)
  • Opcionales: Impresora, graficadora, expansión de memoria, etc.

Otros datos

Bill Hewlett junto a David Packard, cofundadores de Hewlett-Packard Company

HP la llamó calculadora de escritorio porque, como dijo Bill Hewlett, “Si la hubiéramos llamado computadora, habría sido rechazado por los gurús de la informática de nuestros clientes porque no parecía una IBM. Por lo tanto, decidimos llamarla calculadora, y todas esas tonterías desaparecieron“.

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